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«Atmósfera Cero», es una magnífica película…

… de ciencia ficción británica escrita y dirigida por Peter Hyams en el año 1981. Triste e injustamente poco conocida y muy infravalorada por el público en general, pero que es todo un clásico en su género.

FICHA BÁSICA (Fuente: filmaffinity):

Título original: Outland.

Año: 1981

Duración: 109 min.

País: Reino Unido.

Director: Peter Hyams.

Guión: Peter Hyams.

Música: Jerry Goldsmith.

Fotografía: Stephen Goldblatt.

Reparto: Sean Connery, Peter Boyle, Frances Sternhagen, Steven Berkoff, James B. Sikking, Clarke Peters, Kika Markham, Pat Starr, John Ratzenberger, Hal Galili.

Productora: Warner Bros. Pictures

Género: Ciencia ficción. Thriller. Aventura espacial. Película de culto.

Ficha completa (Cineol):

http://www.cineol.net/pelicula/227_Atmosfera-Cero

Avance (trailer) original:

¿DE QUÉ VA?:

El guión y la premisa inicial de «Atmosfera Cero» son realmente fantásticos: La historia transcurre en «Io», una remota luna de Júpiter en la cual se encuentra instalada una colonia minera, donde viven un buen montón de obreros que trabajan a destajo bajo las órdenes de una fructífera y muy desalmada corporación empresarial.

Allí llega destinado y alejado de su familia el protagonista de esta historia, un veterano ‘Marshal’ (magistralmente interpretado por un Sean Connery en estado de gracia), que se verá envuelto en una trama de extrañas muertes, corrupción y drogas sintéticas, dentro de una atmósfera claustrofóbica y opresiva en la que se desarrolla la lucha de este jefe de policía por cumplir con su deber, por su decidida obsesión por defender una ley en la que él cree y se la quieren arrebatar el malvado personaje interpretado por Peter Boyle y sus compinches, aunque ello le suponga arriesgar su propia vida y nadie le ofrezca ayuda o se lo agradezca.

PAPELES PRINCIPALES:

Sean Connery: Suyo es el papel que sustenta la película, el del ‘Marshall’ William T. O’Niel, un agente del orden, que se ve abandonado por sus subordinados ante el peligro, proveniente de unos pistoleros que son contratados por la corporación y que vienen a ejecutarlo y se enfrentará él solo a la poderosa compañía minera.

James B. Sikking: Actor estadounidense que conocemos sobre todo por la serie de los 80 «Canción triste de Hill Street». Aquí se mete en el papel del Sargento Montone, el ayudante del Marshall.

Frances Sternhagen: Hace el papel de la Doctora Lazarus. Al final, la única persona que presta ayuda al ‘Marshall’.

Peter Boyle: Es Mark Sheppard, el malo de la película. Junto a una panda de pistoleros a sueldo capitaneada por el inquietante actor Steven Berkoff en su papel de Sagan, se quiere llevar por delante al único defensor de la ley: el ‘Marshall’ O’Niel.

¿QUÉ LE PARECE A ANTXONMARI?:

Sencilla y resumidamente… MAGISTRAL.

No cabe ninguna duda de que «Atmósfera Cero» («Outland»), se puede interpretar como una versión libre y actualizada del magnífico wéstern «Solo ante el peligro» («High Noon», Fred Zinnemann, 1952), pero llevada al espacio exterior. A mí, así me lo parece.

La película en su ambientación, también me recuerda mucho a la estética de «Alien, el octavo pasajero» (1979) y se notan reminiscencias de películas como «Harry el Sucio» (1971) y «Serpico» (1973), pero con mucha personalidad propia, porque la película, aunque desarrollándose en el espacio, puede pasar tanto como por un wéstern, como por una cinta de cine “negro” o policiaco.
Es sin duda alguna un peliculón de ciencia ficción que además huye de todos los tópicos y clichés de este género de cine, a saber: tecnologías extrañas y súper avanzadas, armas sofisticadísimas, naves espaciales descomunales como veinte campos de fútbol, lucir un vestuario o peluquería esperpéntico, el uso de tecnicismos y “palabros” para aparentar pertenecer a otra época…

Esta cinta tiene como característica principal, precisamente todo lo contrario. Hay una proximidad en las tecnologías, en el realismo de la ambientación y en los diálogos. Así los personajes no disparan pistolas de rayos láser. Visten bragas, gayumbos y camisetas como las nuestras, ropa de tela de confección parecida a la actual, aunque disponen de ordenadores y vídeo llamadas, usan escopetas correderas «Remington» recortadas de cartuchos, sudan, beben, fuman, van al retrete, hablan de temas comunes, de huelgas, de horas extra… En todo esto se diferencia de películas fantásticas más ‘fantasiosas’ como las sagas de «Star Wars» o «Star Trek», por ejemplo.

Por todo esto, se hace bastante creíble la cinta: La soledad de los personajes, sus dramas cotidianos, la convivencia entre los mineros o la cobarde (y tan real) reacción de todos ellos ante la amenaza de unos pistoleros contra el nuevo ‘Marshal’.

RESUMIENDO:

Una gran película que con el tiempo, no ha perdido ni un ápice de frescura e interés. Un auténtico clásico que ha envejecido muy bien y que sin tener grandes alardes en efectos especiales ni impresionantes maquetas, tiene calidad para dar y regalar.

La película además, encadena con un ritmo magnífico toda la historia y el enfrentamiento contra los villanos, sin estridencias ni cambios rápidos de planos, todo envuelto en unos efectos de sonido que pasan desapercibidos de tan reales que son y bien hilvanados con la trama.

Todo ello está aderezado con unas buenas escenas de acción (se puede disfrutar de una de las mejores persecuciones “a pie” de la historia del cine), un trabajo de dirección intachable por parte de Peter Hyams y para rematar, una extraordinaria partitura del maestro Jerry Goldsmith, que aquí ya empezaba a labrarse un lugar en un género, que ha hecho suyo con el tiempo.

Un clásico a descubrir (o a revisar) e imprescindible para los amantes de la ciencia ficción, que yo… ¡aún conservo en VHS!

Muy recomendable, proclamo.
Un abrazo fuerte y gordo para todos.

AntxonMari (febrero 2017).

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